Comprender los medios de comunicación

 

Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano

Marshal Mcluhan

Introducción.

 

         Desde tiempos remotos (Prehistoria), el hombre ha utilizado medios que le ayuden a resolver sus necesidades primarias básicas, las cuales se describen en la base de la pirámide de Maslow como fisiológicas. Algunas se resuelven de manera natural, pero otras, como la alimentación, han necesitado más de lo que el mismo cuerpo humano trae como equipamiento, de tal manera que una de las primeras extensiones del ser humano fuera el pedernal, por citar un ejemplo, que acompaña al hombre en su evolución y civilización.

         Conforme el hombre se vuelve sedentario sus necesidades se incrementan y la satisfacción des las mismas lo sitúan en el segundo peldaño de la pirámide (seguridad). Ahora, aparte de la alimentación, la necesidad de un espacio que lo proteja o algo que lo cubra de las inclemencias de los agentes climatológicos, le conceden generar otra extensión de su ser, su ropa y su casa.

         El lenguaje también fue un medio utilizado por el hombre primitivo, los primeros signos de articulación fueron utilizados por el pitecántropos hace aproximadamente 600,000 años a.C.  Y cuando el hombre conforma los primeros grupos sociales (familiares), se comunican entre sí  a través de un lenguaje exclusivo con la expresión de ideas comunes para el grupo. A esta fase de la historia de la civilización Mcluhan la define como “Estado tribal” en donde el medio de comunicación es la palabra oral.

         Así se van dando diversas manifestaciones a lo largo de la historia que revelan que cada uno de los medios se crearon por necesidad del hombre para satisfacer necesidades con la invención de elementos que se implementaban como una extensión del mismo.

 

 

Síntesis de la primera parte.     

 

Posteriormente se van a generar dos hechos importantes en la historia de la civilización que marcaran pautas importantes en la innovación de medios, que a su vez van a impactar directamente en la transformación de las sociedades en donde se desarrollaron.

La aparición de la escritura (estadio de destribalización), que traerá consigo la invención de la:

 

 

 

La imprenta ligada con la tecnología mecánica va a generar una perspectiva individual en donde el orden de las formas de pensamiento es lineal y compatible con el orden visual de la escritura. La información se va a presentar de manera fragmentaria y no incluyente, con la invención del telégrafo se rompe con este esquema de comunicación.

La edad eléctrica por el contrario, comparte la información, es incluyente, integral y se relaciona con la tecnología electrónica, el intercambio de información es global, formando una red que une varios puntos.

 

Al tener puntos completamente contrarios el paso de una a otra va a generar trastornos culturales tanto positivos como negativos.

Una de las características principales de los medios electrónicos sobre los mecánicos es la difusión de la información con mucha mayor rapidez y que llega a muchas más personas, causa que contribuye a generar el efecto de “disolución de las fronteras internacionales” anunciada por Mcluhan.

 

Antes de la edad eléctrica se tenía el concepto de mensaje como sinónimo de contenido, para Marshal Mcluhan esto no es válido, ya que el defiende la postura de que “El medio es el mensaje”. Entendido al medio como una extensión del ser humano no podría limitarse el mensaje a simple contenido, pues una característica principal de los medios es su poder transformador de las actividades y relaciones humanas, visto así, el mensaje sería el cambio que el mismo medio provoque en las sociedades. Al respecto menciona Mcluhan, “El medio acelera y amplia las funciones humanas creando ciudades, trabajo y ocio totalmente nuevos”.

 

Las tecnologías recientes proporcionan nuevos patrones de información para los cuales quizá no estemos preparados, esto puede ocasionar colapsos mentales o entumecimientos, que pudiera ser más leve si se da un “equilibrio entre las técnicas de comunicación y la capacidad de reacción del individuo”.

Mcluhan menciona que “Los efectos de la tecnología no se producen a nivel de las opiniones o de los conceptos, sino que modifican los índices sensoriales o pautas de percepción, regularmente y sin encontrar resistencia”. De acuerdo con esa experiencia sensorial que transforman, Mcluhan clasifica los medios en:

En analogía a esta clasificación también podemos mencionar que existen ciudades calientes y frías, una ciudad caliente será aquella que presente una estructura compacta, en oposición a una fría que contará con una estructura dispersa en donde impere la variedad de expresión humana, es aquí en donde los colapsos mentales se pueden suscitar, al someter una ciudad caliente a medios fríos o viceversa. Esto es lo que sucedió cuando las sociedades de la edad de la imprenta se vieron sometidas al cambio que implicaba la nueva edad eléctrica. Cuando no estamos preparados para estos cambios, sucede lo que Mcluhan define como entumecimiento o efecto Narciso narcótico, que para el sistema nervioso central no es más que un mecanismo de defensa ante algo que considera peligroso. Es por esto que es importante que se procure un equilibrio. El cuerpo humano es una estructura diseñada para mantener el equilibrio, cada una de las partes que lo componen juegan un papel muy importante para lograrlo tanto en el aspecto físico como en el emocional. Al ser considerados los medios una extensión del hombre, también tendrán que respetar el concepto de equilibrio tanto con el hombre como con la sociedad en la que se desenvuelve. Los cambios técnicos originados por los medios, modifican no solo los hábitos cotidianos, sino también los patrones de pensamiento y valoración. Las nuevas tecnologías son como un transplante de hígado o cualquier otro órgano, el riesgo no es el proceso de transplante en sí, sino la aceptación o adaptación de todo el cuerpo a ese nuevo sistema.

Hay que ser concientes de la naturaleza presente para poder visualizar el futuro.

Mientras pensemos que las extensiones del cuerpo son independientes a nosotros no estaremos preparados para enfrentar los desafíos tecnológicos y nos extinguiremos como paso con la escolástica del siglo XVI ante la tecnología de Gutenberg.

 

Hoy la voluntad resulta tan útil como el intelecto. Hoy necesitamos además la voluntad de estar excesivamente informados y conscientes.

 

“El estudioso de los medios tendrá la clave del poder que tiene todo medio para remodelar todas las vidas con las que entre en contacto”

Marshal McLuhan

 

 

 

 

 

 

 

8.   La palabra Hablada

¿Flor del Mal?

 

         La palabra hablada implica casi todos los sentidos a excepción de los alfabetizados que estos hablan de manera mas coherente.

Cuando en una cultura no se da una fuerte presión visual o cultura alfabetizada, se producen apreciaciones de la cultura o de la vida de manera distinta. La escritura Fonética separa y extiende el poder visual de las palabras.

 

La palabra escrita alfabetizada tiene deficiencias en el sentido de expresar emociones que otorgan mas información a aquel receptor ávido de experiencia comunicativa.

 

El lenguaje es una de las tecnologías mas importantes jamas desarrolladas ya que permite encapsular y codificar el conocimiento, generando una “memoria” de información para optimizar el recurso de la experiencia, con ello nos separamos de los demás animales.

 

 

9.   La palabra escrita

Ojo por oído

 

         En el lenguaje alfabetizado disminuye en forma los sentimientos y su grado de expresión y experiencia sobre la realidad es mucho menor que aquellas culturas que su lenguaje esta delimitado por ideogramas o iconogramas.

 

El alfabeto destituyo el poder centralizado y dio la autoridad y control a distancia de las estructuras militares.  El alfabeto mas la tecnología del papel fueron los principales mecanismos de Descentralización de templos, resguardos militares y sistemas políticos

 

La uniformidad de los códigos es la primera característica de las sociedades civilizadas y alfabetizadas.

 

El alfabeto fonético utiliza el papel como emulador de los sentidos como el oído, tacto y gusto describiendo con sonidos aislados sin sentido y conjuntandolos libera la mezcla adecuada que va generando una sintaxis apropiada con contenidos informativos, como lo haría cualquiera de nuestros sentidos viviendo alguna experiencia.

 

 

El secreto del poder occidental sobre el hombre y la naturaleza consiste en la descomposición de toda clase de experiencias en unidades uniformes para producir mas rápidamente una acción y un cambio de formas.

 

La civilización de ha dirigido sobre la capacidad de leer y escribir porque la alfabetización supone un tratamiento uniforme de una cultura con el sentido de la vista, extendido en el espacio y el tiempo por el alfabeto.

 

En las culturas tribales, se ordenan las experiencias de acuerdo con un predominante sentido vital auditivo que reprime los valores visuales.

 

El individuo alfabetizado experimenta una amplia disociación de su vida imaginativa, emocional y sensorial.

 

 

 

 

 

10.    Las carreteras y los caminos del papel

 

         Desde el telégrafo la información se pudo disociares de soportes solido como la piedra o el papiro como antes de disocio el dinero de las pieles o metales preciosos para acabar en papel.

 

La palabra comunicación esa asociada con el contexto electrico-constructivo es decir puentes carreteras ejes marítimos, ya que la idea del transporte es un sistema de comunicación y el transporte.

 

La importancia de la aceleración de el desarrollo de carreteras o el mismo papel es la extensión del poder en un espacio cada vez mas homogéneo y uniforme.

 

Los efectos de la rueda y del papel en la organización de nuevas estructuras no fueron descentralizados, sino fue lo contrario. La aceleración de las comunicaciones siempre hace posible que una autoridad central extienda sus operaciones hasta márgenes más alejados.

 

La verdad ciudadana coincide con el desarrollo de la escritura y, sobre todo, de la fonética, la escritura especializada que efectúa una división entre la vista y el sonido. Fue con ese instrumento que Roma pudo imponer a las zonas tribales cierto orden visual. Los efectos de la alfabetización fonética no dependen de la persuasión ni del engatusamiento para ser aceptados. Esta tecnología de traducción del sonoro mundo tribal a la linealidad es automática. Las vías y calles romanas eran uniformes y repetibles, se hicieran donde se hicieran, gracias al papiro y la alfabetización de escribanos que funcionaban como administradores y extensores del poder romano. No importaba si estas construcciones terminaba con la cultura conquistada o asentada.

 

Las presiones de la imprenta hicieron aparecer las carreteras pavimentadas en el siglo XVIII. La guerra es un cambio tecnológico acelerado. A medida que aumentan los conocimientos y se volvían más asequibles en su forma alfabética, se fueron dividiendo y repartiendo en especialidades.

 

 

 

 

11.    El número

Perfil de la multitud

 

 

         Las letras y números fonéticos fueron los primeros instrumentos fragmentación y destribalizacion del hombre. El numero es tan misterioso como la escritura. El mundo físico asociaba mágicamente los números con las propiedades de las cosas físicas y con las causas necesarias de las cosas, de modo muy parecido a las ciencias que m hasta hace poco, han tenido a reducir todos los objetos a cantidades numéricas. Los números parecen tener una resonancia tanto auditiva como repetitiva, ademas de una dimensión táctil.

 

Los números y su compenetración en el antiguo Europa tiene una resonancia que parecería actos de casualidad el mencionar ejemplos donde los números tienen valores simbólicos y hasta sensuales como. “todo a 5 y 10” el refresco “7up” la bola 8 del billar y el clásico 90.60.90 las medidas por excelencia de la representación de la feminidad fisiológica.

 

Los números no son simplemente auditivos y resonantes, como la palabra hablada, sino que se originan en el sentido del tacto, del que son una extensión.

El dinero, el Tiempo y otras formas de medición, los números fueron adquiriendo vida propia e intensidad tras la generalización de la alfabetización. De poco servias los números en las sociedades no alfabetizadas, y hoy es sin duda el numero una tecnologia indispensable casi para cualquier actividad.

 

 

 

12.    La ropa

Nuestra piel extendida

 

         La ropa, es una extensión térmica de la piel, que puede considerarse  como un mecanismo de control térmico y un medio para definirse simultáneamente. La maquina de coser creo la larga línea recta en los trajes, así como la linotipia desarrollo el estilo vocal humano.

 

La piel es la “ropa” o cubierta que podría expresar mas de uno mismo, la desnudes es encantadora para aquellas culturas que no están vistas con ello a diario es decir la cultura no ha llegado afectar su manera de expresarse por medio de la ropa como el bikini u otras vestimentas expresivas sobre la mujer que ahora no

necesariamente solo se puede ver, sino se puede tocar y se expresa por ella misma. La edad eléctrica nos precipita en un mundo en que se vivem se respira y se oye con toda la epidermis.

 

 

13.- La Vivienda.

Nueva apariencia y perspectiva

 

         La vivienda  es un medio  colectivo de lograr el mismo fin para la familia o el grupo. la casa es una extensión de los mecanismos de termo regulación del cuerpo, una piel o abrigo colectivo.

las ciudades son extensiones de los órganos corporales que acomodan las necesidades de grupos grandes. El cuerpo humano esta ritualmente asociado a la imagen cósmica; esta a su vez se asimila a la forma de la casa. En las sociedades tribales y no alfabetizadas, la vivienda es una imagen tanto del cuerpo como del universo.

 

El estudioso de los medios puede ayudar al antropólogo con esta cuestión, aunque la explicación puede no resultar obvia a individuos  de una cultura visual.  el hombre visual no podrá apreciar mucha diferencia entre el cine y la televisión.

 

La estancia o la casa cuadrada hablan el idioma del especialista sedentario, mientras que la choza o el iglú redondo o el wigwam cónico hablan de las costumbres nómadas de las comunidades  de cazadores y recolectores.

 

La vivienda es un esfuerzo para  extender los mecanismos de termo regulación del organismo. tanto la ropa como la vivienda almacenan calor y energía y los hacen asequibles para la realización de muchas tareas que otro modo serian imposibles de llevar a cabo.

 

La vivienda de los esquimales es un buen ejemplo de se puede resistir varios días sin comida con temperaturas de cincuenta grados bajo cero. El indígena desnudo, si se priva de alimento, muere al cabo de pocas horas. Con los cambios en la vivienda o en la arquitectura, debidos a la disponibilidad de la energía eléctrica para los ascensores. La misma energía aplicada al alumbrado ha modificado aun mas radicalmente los espacios

vitales y laborales. la luz eléctrica a abolido las divisiones entre la noche y el día el interior y el exterior lo subterráneo y lo superficial.

 

Posteriormente nuevos sistemas de calefacción para el hogar  permitieron la fabricación de vidrio, la ampliación de las salas de estar y la elevación de los techos. El alumbrado ademas es casi tan decisivo como la calefacción como causa de dichos cambios en los espacios arquitectónicos y urbanos. esta es la razón por la que la historia del vidrio esta tan estrechamente asociada con la  vivienda. La historia del espejo es un capitulo clave de la historia de la vestimenta, de los modales y del sentido de uno mismo.

 

La ingeniería moderna proporciona  viviendas que van desde la cápsula  espacial hasta paredes creadas por chorros de aire, ahora tienden mas a lo orgánico  y una vez mas la sensibilidad humana parece estar en sintonía con las corrientes  universales que convirtieron  en buceador sin escafandra al hombre tribal. Es importante resaltar que la que la fotografía en color a creado museos sin paredes…. y el alumbrado eléctrico ha creado en mayor grado aun un espacio sin muros y un día sin noche. La luz es información sin contenido, así como el misil es un vehículo sin las adiciones de la rueda de de la carretera. Así como el misil es un sistema de transporte autónomo que consume no solo su carburante  si no también su propio motor, la luz  es un sistema de comunicación autónomo en el que el medio es el

 

 

14.- El dinero.

Tarjeta de crédito del poder.

 

         Una idea central de la teoría psicoanalítica moderna es la relación entre el complejo del dinero al impulso infantil de jugar con las heces.

 

Ferenczi opina que que el dinero no es mas que una porquería (inodora y deshidratada que se ha abrillantado)  y también Ferenczi  elabora un concepto freudiano  ( carácter y erotismo anal). Aunque esta idea de  relacionar el sucio lucro  con lo anal haya permanecido dentro de las lineas de el psicoanálisis.

 

El dinero en su época remota comienza siendo una mercancía como las ballenas en fiji; o las ratas en la isla de pascua que luego fueron consideradas manjar exquisito, que se valoraban como un lujo y se convirtieron así en instrumento de mediación o trueque.

 

Los holandeses tras la ocupación alemana durante la segunda guerra mundial, llegaron a vender objetos de valor como joyas, instrumentos de precisión e incluso casas, por unos cuantos cigarrillos. en 1945 se relata que las cajetillas de cigarrillos servían de moneda. El dinero siempre conserva algo de su carácter comunal y de mercancía.  lo mismo sucede con la aparición del habla del niño….. en los primeros meses la comprensión es refleja, y la capacidad para emitir sonidos voluntariamente no surge  hasta el final del primer año. El Habla  aparece junto con el desarrollo de la capacidad de soltar las cosas, da el poder de la objetividad hacia el entorno que es el poder. Así  ocurre en el crecimiento de la idea del dinero como moneda en lugar de mercancía. la moneda es una forma de soltar las mercancías y materias básicas inmediatas que sirven de dinero en primer lugar para extender el comercio a todo el complejo social.

 

Los primitivos asimiento, calculo y planificación de los  grandes monos arbolicolas los ve como una traducción en términos financieros de uno de los mas antiguos patrones de movimiento. Como la escritura, el dinero tiene el poder de especializar y encauzar las energías humanas en funciones separadas, del mismo modo que traduce y reduce un tipo de labor en otro.

 

Hoy en día el hombre mas rico queda reducido a disfrutar de la misma distracciones, e incluso de los mismos alimentos y vehículos que el hombre común. No  obstante no existe  (el trabajo)  en una sociedad no alfabetizada. El cazador o Pescador primitivo no trabajan, como tampoco lo hacen el poeta, el pintor o el pensador de hoy en día. cuando el individuo se implica del todo no hay trabajo. el trabajo comienza con la división de labores y la división de tareas.

 

En una palabra el dinero no es un sistema cerrado y no tiene sentido por si solo como traductor y amplificador dispone de poderes excepcionales para sustituir un tipo  de cosas por otras.

 

 

 

15.    Los Relojes

El olor del tiempo

 

         El tiempo es algo que se da en dos puntos. Unidades visuales y Unidades Abstractas. El tiempo dividido en unidades y visibles proviene nuestro sentido de la duración y nuestra impaciencia cuando no podemos aguantar la demora entre acontecimientos. El sentido de la impaciencia o del tiempo como duración , es desconocido en las culturas no alfabetizadas.

 

Desde un punto de vista tecnológico, el reloj es una máquina que produce segundos, minutos y horas uniformes de acuerdo con los patrones de la cadena de montaje. El reloj mecánico ayuda a crear la imagen de un universo numéricamente cuantificado y mecánicamente propulsado. Fue en el mundo de los monasterios medievales, con su necesidad de normas y orden sincronizados, que el reloj emprendió su desarrollo moderno. Como lo hicieron las tecnologías de la escritura y de la imprenta. El olfato no soló es el sentido humano más sutil y delicado, sino ademas el mas iconico en el sentido de que, más que cualquier otro sentido, implica todo el sensorio humano.

 

Lewis M. ha sugerido que el reloj apareció antes que la imprenta para influir en la mecanización de la sociedad, pero fue el alfabeto fonético como tecnología el que posibilito la fragmentación uniforme y visual del tiempo.

El tiempo para culturas no alfabetizadas, son sucesiones uniformes o duraciones, es decir es lo que sucede cuando madura el maíz o crece un cordero, para ellos existen tantos tipos de tiempo como formas de vida.

 

En la antigüedad la única forma de obtener energía era hacer que mil esclavos se movieran conjuntamente. En la Edad Media, el reloj comunal extendido por medio de la campana permitió una elevada coordinación de las energías de comunidades pequeñas. En el Renacimiento, el reloj se unió a la respetabilidad uniforme de la nueva tipografía y extendió el poder de la organización social hasta una escala casi nacional. Y al llegar el siglo XIX, ya había aportado una tecnología de cohesión, inseparable de la industria y del transporte, que permitió que metrópolis enteras actuaran como autónomas .

 

El reloj arrancó al hombre del mundo de los ritmos estacionales y de la recurrencia, con la misma eficacia que el alfabeto lo había liberado de los ecos mágicos de la palabra hablada y de la trampa tribal.

 

El oído

entrega al hombre el pánico universal mientras que el ojo, extendido por la escritura y el tiempo mecánico, deja huecos e islas exentos de presión y reverberación acústicas.

 

 

16.- La imprenta.

Cómo captarla.

 

         El arte de hacer declaraciones gráficas en una forma precisa que puede repetirse es algo que occidente da por supuesto desde  hace mucho tiempo. Aunque suele pasarse por alto las copias  impresas los mapas y la geometría , el mundo científico y tecnológico moderno difícilmente podría existir.

 

Cuando los capitanes  volvían  de sus viajes los funcionarios de la corona no escatimaban esfuerzos para hacer se con las cartas, originales y copias  hechas durante la travesía.

 

Mucho antes del desarrollo de la imprenta con tipo móvil por Gutenberg, ya se imprimía en papel con bloques de madera tallados. la forma tal vez mas popular de este tipo de impresión con bloques de texto e imágenes debido de ser la Biblia de los pobres.

 

En la época medieval, los  manuscritos  y los primeros libros impresos se leían en voz alta, y la poesía se cantaba o se recitaba. el mundo del manuscrito era uno  en el que incluso la letra recibía una presión  visual hasta un grado casi escultor.

 

El alfabeto confirió la supremacía al componente visual de la palabra. ello contribuye a explicar porque fueron cogidos tan ansiosamente los bloques de madera tallados.  La imprenta se aprovecho muy pronto como medio de impartir información y como incentivo a la piedad y a la meditación.

 

El aumento de la calidad visual y de su precisión transformo la imprenta en un mundo en tres dimensiones de perspectiva  y de puntos de vista fijos.

 

 

17.    Los tebeos

Del vestíbulo de MAD a la televisión.

 

         Los Tebeos son una forma de expresión altamente participativa y perfectamente adaptada al aspecto en mosaico del periódico. Proporcionan, ademas cierto sentido de continuidad de un día a otro. Por si solo, el articulo de noticias contiene muy poca información y requiere de imágenes complementarias.

 

El arte culto es una especie de repetición de las hazañas, especializadas y acrobática, de un mundo industrializado. El arte popular es el payaso que nos recuerda toda la vida y las facultades que hemos dejado de lado en la rutina cotidiana. Se atreve a llevar a cabo las rutinas especializadas de la sociedad, actuando como un individuo integral. Los tebeos son una forma de expresión y de experiencia asociada a la imprenta y al grabado de madera, cuyos repentinos atractivos son un indice fiable de cambios profundos en nuestra cultura.

 

 

18.- La Palabra Impresa.

Arquitectura del  nacionalismo.

        

         Con una sonrisa de Pugilista, dijo el doctor Johnson: (Tal vez se de cuenta, señora de que mi buena educación llega hasta un grado de innecesaria escrupulosidad) la imprenta con tipos móviles fue la primera mecanización de una artesanía compleja y se convirtió en el arquetipo de todas las mecanizaciones posteriores.

Como cualquier otra extensión del hombre, la tipografía tuvo consecuencias mentales y sociales que cambiaron de repente los anteriores limites y patrones culturales.

 

Psiquicamente , el libro impreso, extensión de la facultad de ver, intensifico la perspectiva y el punto de vista fijo. La linealidad  precisión y ordenación de los tipos móviles son inseparable de aquellas grandes formas  e innovaciones culturales de la experiencia renacentista.

Las consecuencias psiquicas y sociales de la imprenta incluyen una extensión de su carácter rescindible y uniforme a la homogeneización progresiva de varias regiones. con la consiguiente amplificación de poder de energía y agresión que asociamos con los nuevos nacionalismos.

 

La gente comenzó a actuar como la inmortalidad  fuera parte inherente de la repetitividad y extensión mágicas de la imprenta. también algo muy importante dentro  de la pagina impresa fue una Ortografía, es decir ahora se exigía una sintaxis y pronunciación (correctas). Y aun mas notable fue su efecto de separar la poesía de la canción, la prosa la oratoria y el lenguaje popular del culto.

 

 

19.    La rueda, la bicicleta y el avión

 

         La evolución de la rueda durante el medievo propició los desarrollos del collar y de los arneses. Hasta el descubrimiento del collar, no pudo aprovecharse la gran velocidad y resistencia del caballo para el tiro. Hasta el descubrimiento del collar, no pudo aprovecharse la gran velocidad y resistencia del caballo. Para el siglo XIII ya era común el carro de cuatro ruedas para las cargas pesadas teniendo efectos extraordinarios en la vida cotidiana. Con la fabricación de transporte publico modifico el estilo de vivir de estar pegado a la fabrica y con ello procesos sociales distintos. Lewis Mumford afirma que el coche convirtió a la esposa de los suburbios en chófer de tiempo completo.

 

Antes de la aparición del vehículo de rueda, sólo existía el principio de la tracción abrasiva: patines, rodillos y esquís precedieron a la rueda en los vehículos, del mismo modo que la moción abrasiva y semicircular del mandril y de la broca giratoria.

 

No hay duda alguna de que la noción de la rueda se originó en la observación de que hacer rodar un tronco es más fácil que arrastrarlo.

 

En 1889 Edward Muybridge y Leland Standford hicieron un experimento fotográfico enfocado en buscar la biomecánica del caballo, instalando una fila de máquinas fotográficas de modo que cada una de ellas captara una foto instantánea de los cascos del caballo en acción, a partir de ahí se pensó en reproducir mecánicamente el movimiento de unos pies. La rueda que empezó como pie mecánico, dio, con el cine, un gran paso evolutivo.

 

La rueda alcanzó un nuevo grado de intensidad al ser acelerada con su vinculación al principio visual de linealidad móvil. La bicicleta elevó la rueda al plano del equilibrio aerodinámico. No es casualidad que los Hnos. Wright fueran mecánicos de bicicletas.

 

Al carecer de una visión unificada del todo, no puedes hacer nada.

 

Con la aceleración de los pies, surgió la necesidad de carreteras, del mismo modo que con la extensión de nuestra espalda en el respaldo de la silla vino la necesidad de una mesa.

 

Toda extensión o aceleración genera en el acto nuevas configuraciones en la situación general.

 

Cuando los hombres son dominados por la fuerza, no se someten en su fuero interno, sino sólo porque su fuerza es insuficiente. Cuando los hombres son dominados por el poder de una personalidad, se alegran sus corazones y sólo entonces se someten de verdad.

 

 

20.- La Fotografía.

El burdel sin Muros

 

         Una de las características peculiares de la fotografía es que separa momentos aislados  en el Tiempo. La conciencia del Poder transformador de la fotografía se encarna a menudo en historias populares.  En el siglo Pasado la  locura británica del monóculo confería a su portador el poder de maquina fotográfica  de mirar fijamente a los demás  desde una  posición  superior, como si fuesen Objetos.

 

Las estrellas de cine y los  ídolos populares pasan al dominio publico a través de la fotografía. se convierten en sueños que el dinero puede comprar.

 

En una palabra la fotografía inspiro a Genet el tema del mundo  desde la fotografía como un burdel sin muros. nadie puede hacer una fotografía solo al menos es posible tener la ilusión de leer o de escribir en soledad  pero la fotografía no fomenta semejantes actitudes.

 

Sin embargo por no ser por la imprenta  los bloques  tallados  y los grabados en madera no habría  aparecido la fotografía durante siglos los bloques de madera y los grados representaron el mundo con una disposición de lineas y puntos que tenían una sintaxis propia y no compleja. finalmente en el puntillismo  de Seurat el mundo apareció de repente a través del cuadro, al mismo tiempo que, con el telégrafo la forma latearía quedo  reducida a menos titulares. La fotografía era una especie de automatización que eliminaba los procedimientos sintácticos  del lápiz o de la pluma. El paso de la edad del Hombre tipográfico a la edad  del Hombre Gráfico se dio  con la invención de la fotografía. tanto la daguerrotipia como la fotografía introducen luz y química en sus procesos de elaboración.

 

William Henry Fox Talbobot, comenzó a  reflexionar sobre la cámara obscura y el platica que se le ocurrió la idea de hacer la las imágenes que el contemplaba quedaran impresas de forma duradera y quedar fijas en un papel.

El método de Talbot fue el de imprimir químicamente unos positivos a partir de unos negativos, para obtener una imagen que pudiera repetirse con toda exactitud. hoy en día ni la física podría desarrollarse sin la fotografía. la tecnología de la fotografía es una  extensión de nuestro propio ser y, como cualquier otra tecnología puede ser retirada de la circulación si decidimos que es virulenta.

 

Freud y Jung basaron sus observaciones en la interpretación de los lenguajes de las posturas y de los gestos, tanto colectivos como individuales, en función de los sueños y de los actos de la vida cotidiana. Un punto muy interesante de la fotografía fue que esta revelo  el secreto del vuelo de las aves y le permitió al hombre  por medio de la fotografía, conocer que   el movimiento de las alas  servia a la propulsión pero no al vuelo.

La mayor revolución de la fotografía fue que los pintores ya no podían seguir retratando un mundo ya muy fotografiado  y opta por revelar el proceso interior de la creatividad mediante el impresionismo y el arte abstracto. También los novelistas se vieron afectados por que ya no podían describir objetos o acontecimientos a lectores que ya sabían lo que estaba pasando gracias a la fotografía, la prensa, el cine y la radio.

 

El hombre alfabetizado no  solo esta entumecido y perdido en presencia del cine o de la fotografía si no que intensifica su ineptitud con una arrogancia defensiva y aires de superioridad hacia lo (vulgar) y los entretenimientos de masas.

 

El escritor de texto publicitario a de ser  como la artista de strip-tease que siente una empatía total de con el momentáneo estado mental del publico. en la edad de la fotografía, el lenguaje  asume un carácter  gráfico o Iconico, cuyo  (significado ) muy poco tiene que ver  con el universo semántico y nada en absoluto con la república de letras.

 

El Profesor  Bororistin parece descontento de que tantos norteamericanos viajen tanto y cambien tan poco  el opinaba que la  experiencia de viajar  se ha vuelto algo (atenuado, artificial y prefabricado). también se comenta que la fotografía comienza a incomodar a la gente rica de aquellos tiempos, puesto que  el fotógrafo de prensa  comienza a invadir los lugares  de esparcimiento y la imagen de ricos tomando copas montados a caballos en los vares de ciertos clubes provoco un rechazo publico que empujo a los ricos a asumir modales de timidez y ocultamiento que aun no han abandonado. la fotografia hizo que salir a divertirse resultara arriesgado porque revelaba dimensiones de poder tan obvias como para ser contraproducentes.

 

 

Es imposible comprender el medio de la fotografía sin entender todas las relaciones con los otros medios nuevos y antiguos.

 

 

 

 

 

 

21.- LA PRENSA

Gobernar mediante filtraciones a la prensa

 

La necesidad de un deliberado objetivo artístico en la colocación y administración de las noticias se debe a las consecuencias instantáneas de los movimientos eléctricos de información. En la diplomacia, la misma velocidad eléctrica hace que las decisiones se anuncien antes de tomarse para evaluar a los distintos tipos de respuestas susceptibles de producirse cuando dichas decisiones lleguen a tomarse de verdad.

 

A medida que aumenta la velocidad de la información, los políticos tienen tendencia a dejar de lado la representación y delegación de los electores a favor de de la implicación inmediata de toda la comunidad en los actos centrales en la toma de decisiones.

 

El libro es una forma confesional e individual que proporciona un punto de vista. La prensa es una forma confesional colectiva que proporciona una participación comunal, puede poner los acontecimientos utilizándolos o dejándolos de usar. Pero es la exposición comunal diaria de múltiples artículos en yuxtaposición la que confiere a la prensa su compleja dimensión de interés humano.

 

Mientras que el lector de revistas ilustradas es pasivo, el de revistas de noticias esta mucho mas involucrado en la elaboración de un significado para dichas imágenes corporativas.

 

Tanto el libro como el periódico tienen un carácter confesional y por su misma forma crean el efecto de interioridades de un asunto independientemente de los contenidos, así como las paginas del libro revela las interioridades de las aventuras mentales de su autor, las paginas de prensa revelan las interioridades de la comunidad en acción e interacción. Las noticias e verdad son malas noticias, malas noticias a cerca de alguien.

 

En el periódico del siglo XIX se gastaron mucha inversión en perfeccionar las maquinas, hasta que James Clephane, buscando una manera de  transcribir mas  rápido y duplicar las notas taquigráficas, encontró el modo de acoplar maquinas de escribir en la composición. Hoy en día la publicación tanto de libros como de periódicos dependen de la maquina de escribir.  L aceleración de la obtención y publicación de información creó nuevas formas de ordenar el material para los lectores.

 

A principios del siglo XVIII los famosos periódicos  Tatler y Spectator, descubrieron una nueva técnica de prosa que concordaba con la forma de la palabra impresa. Dicha técnica la, monotonía,  consistía en mantener un mismo tono y actitud hacia el lector en lo largo de todo el escrito.

 

 

El telégrafo volvió a apartar el lenguaje de la palabra impresa y empezó a emitir esos extraños y desiguales sonidos que de denominarían Titulares, lenguaje periodístico y estilo telegráfico, fenómeno que hoy en día asombra a la comunidad literaria   con su manierismo de altanera monotonía que remeda la uniformidad  tipográfica.

 

Al final de la edad mecánica, la gente seguía pensando que la prensa, la radio e incluso la televisión eran meramente formas de información pagadas por los constructores y usuarios de bienes o productos. A medida que se va arraigando la automatización, resulta obvio que la información es el bien crucial y que los bienes tangibles no hacen sino acompañar sus movimientos.

 

Los anunciantes pagan por espacios en los periódicos y revistas y por espacio en el radio y televisión, es decir compran un pedazo del lector, oyente o espectador, tan claramente como si alquilasen una parte de nuestras vidas. Y si no han incluido cortes publicitarios en la películas, es porque estas son de por sí, la mejor publicidad de bienes de consumo.’

 

 Los anuncios clasificados (y las cotizaciones de la bolsa) son los cimientos de la prensa. Si se descubriera otra forma de fácil acceso a tan diversa información diaria, los periódicos cerrarían. La radio y la televisión pueden hacerse cargo de los deportes, noticias, tebeos e imágenes. El editorial, única característica libresca del periódico ha sido pasado por alto durante muchos años, a menos que revistiera la forma de noticias o de publicidad pagada.

 

Si todo se pronunciara siempre en un tono de mandarín uniformemente sentenciosos y elegante, ¿estaría mejor por ello los usuarios de la lengua? Ello recuerda la observación de Artemus Ward de que [Shakespear escribió obras de teatro muy buenas, pero no habría tenido éxito como corresponsal en Washington de un diario neoyorquino. No tenía ni la fantasía ni la imaginación necesarias].

 

El hombre orientado al libro tiene la ilusión de que la prensa estaría mejor sin la publicidad y la presión de los anunciantes. Unos estudios sobre los lectores han asombrado hasta a editores con la revelación de que el errabundo ojo del lector del periódico se deleita por igual con los artículos que con los anuncios.

 

Naturalmente, los anuncios son, y de lejos, lo mejor de cualquier revista o periódico.  Se invierten más esfuerzos e ingenio en un anuncio que en cualquier escrito para diarios o revistas. Los anuncios son noticias. Lo que pasa es que siempre son buenas noticias. Para contrarrestar el efecto y vender las buenas noticias, hacen falta muchas malas noticias. Además, el periódico es un medio caliente. Tiene que tener malas noticias para la participación del lector y su propia intensidad. Por tanto, desde los inicios de la imprenta, las noticias de verdad son malas noticias.

 

Las inundaciones, incendios y otras catástrofes comunales, en tierra, mar o cielo, superan, como noticias, cualquier horror o vileza individual. Los anuncios, en cambio, tienen que chillar, alto y claro, sus felices mensajes para compensar el penetrante poder de las malas noticias.

 

El periódico, desde sus mismos inicios, ha tenido siempre, no a la forma libresca, sino a la forma participativa o de mosaico. Con la aceleración de la imprenta y de la obtención de noticias, la forma en mosaico ha pasado a ser el aspecto dominante en la asociación humana; dicha forma implica no un punto de vista aislado individual, sino una participación en el proceso. Por este motivo, la prensa es inseparable del proceso democrático, aunque del todo prescindible desde un punto de vista literario o libresco.

 

Los artículos que todo el mundo lee primero son los que tratan de temas ya conocidos. Si hemos presenciado algún acontecimiento, ya sea un partido de futbol, un colapso de la bolsa o una tormenta de nieve, nos dirigimos primero a la relación de dicho acontecimiento. ¿Por qué? La respuesta es fundamental para cualquier comprensión de los medios. ¿Por qué gustan los niños de comentar, por muy torpemente que sea, los sucesos del día? ¿Por qué preferimos las novelas y películas que tratan de lugares y personajes conocidos? Porque, para los seres racionales, ver o reconocer una experiencia propia en otra forma material distinta forma parte de los placeres espontáneos de la vida. La experiencia traducida a otro medio ofrece, literalmente, una deliciosa repetición de una vivencia anterior.

 

De esta manera, la prensa reproduce la emoción que nos procura el empleo de nuestro ingenio, y empleando nuestro ingenio podemos traducir el mundo externo en el tejido de nuestro propio ser. Esta emoción de la traducción explica por qué la gente desea, de forma natural, hacer uso de sus sentidos en todo momento. Esas extensiones externas de los sentidos y facultades que llamamos medios, las utilizamos con la misma frecuencia que nos valemos de la vista y del oído y por los mismos motivos. Por otra parte, para el hombre orientado al libro, este uso continuo de los medios supone un rebajamiento; le resulta desconocido en el mundo del libro.

 

La prensa empezó a sentir muy pronto que las noticias, no sólo había que darlas, sino que también había que ir en su búsqueda e incluso fabricarlas. Lo que entrara en la imprenta era noticia. Todo lo demás, no. Ha hecho noticia, es una frase extrañamente ambigua, puesto que salir en el diario supone ser y hacer noticia a la vez.  Así, hacer noticia, como hacer fortuna implica un mundo de acciones y ficciones. Pero la prensa es todo lo que sucede en la comunidad. Mediante el mosaico, se convierte en una imagen comunal o muestra representativa.

 

Cabe destacar que la fecha es el único principio organizador del retrato periodístico de la comunidad. Leer un periódico de la semana pasada sin darse cuenta de que no es del día es una experiencia desconcertante. En cuanto la prensa se dio cuenta de que la presentación de las noticias no era meramente una repetición de acontecimientos e informes, sino una causa directa de sucesos, empezaron a ocurrir muchas cosas. La publicidad y la promoción, hasta entonces limitadas, irrumpieron en la primera plana, con la ayuda de Barnum, como historias sensacionalistas.

 

El agente de prensa de hoy día considera el periódico como un ventrículo su muñeco. Puede hacerle decir lo que quiera. Lo mira como el pintor, es decir, observa la paleta y los tubos de pintura; con los infinitos recursos de los acontecimientos disponibles, puede conseguirse un sinfín de ordenados efectos mosaicos.

 

Los rasgos de la prensa que más en desacuerdo nos pueden parecer con los austeros criterios individuales de la cultura literaria son precisamente los que la recomiendan al Partido Comunista. Lenin declaró en una ocasión: Un periódico no es solamente protagonista y un agitador colectivo; también es un organizador colectivo. Stalin la llamó el arma más poderosa de nuestro Partido. Kruschov se refirió a ella como nuestra principal arma ideológica. Eran más conscientes de la forma colectiva del mosaico de la prensa, y de su poder mágico para imponer sus propios supuestos, que de la palabra impresa como expresión de un punto de vista individual.

 

Si el telégrafo acortó las frases, la radio ha acortado el artículo de noticias y la televisión ha inyectado un talante interrogativo en el periodismo. De hecho, ahora la prensa no es solamente un mosaico radiofotográfico de la comunidad humana, hora por hora, sino también un mosaico de todas las tecnologías de la comunidad. Incluso en su elección de temas para las noticias, la prensa prefiere a las personas a las que ya se les ha concebido cierta notoriedad en el cine, la radio, la televisión o el teatro. Este hecho permite comprobar la naturaleza del medio de la prensa, ya que cualquiera que sólo aparezca en los periódicos es, por eso mismo, un ciudadano de a pie.

 

Tanto si la prensa se usa para tener intimidad en los transportes públicos, o para participar en la vida comunal desde la intimidad, el mosaico de la prensa logra desempeñar una compleja y polifacética función de toma de conciencia de la colectividad y de participación, que el libro no pudo conseguir nunca.

 

Los propietarios de medios siempre se las arreglan para dar al público lo que éste quiere, porque sienten que su poder está en el medio y no en el mensaje ni en el programa.

 

 

 

 

22. El Coche

La novia mecánica

 

Si bien es cierto decir que el norteamericano es una criatura con cuatro ruedas, y que los jóvenes atribuyen mucha más importancia a llegar a la edad del permiso de conducir que a la de votas, también es cierto que el coche se ha convertido en una prenda de vestir sin la cual nos sentimos inseguros, desnudos e incompletos en el conjunto urbano. Algunos observadores insisten en que, últimamente, la vivienda ha ido desplazando al coche como símbolo de prestigio social.

 

Hay un creciente sentimiento de malestar respecto al hecho de que los coches se han convertido en los verdaderos moradores de nuestras ciudades, con la consiguiente pérdida de escala humana, tanto en poder como en distancia. Los urbanistas están intentando volver a comprar, para el peatón, nuestras ciudades a los grandes intereses de los medios de transporte.

 

En las películas mudas de los años veinte, una gran cantidad de secuencias giraban alrededor del coche y del policía de tráfico. Como el cine se aceptaba entonces como ilusión óptica, el policía era el principal recordatorio de la existencia de reglas básicas en el juego de la fantasía. Y, como tal, recibía paliza tras paliza. Los coches de los años veinte nos parecen ahora ingeniosos artefactos precipitadamente ensamblados en algún taller. Su vínculo con la calesa todavía era fuerte y podía apreciarse claramente. Luego llegaron los neumáticos de baja presión, el interior imponente y los parachoques y guardabarros protuberantes.

 

Algunos ven el coche grande como una especie de envanecida mediana edad que siguió al atontado período de la primera aventura amorosa entre América del Norte y el automóvil. No sólo tiene gracia que los psiquiatras de Viena siguieran adelante con el coche como objeto sexual, sino que, al hacerlo, por fin han llamado la atención sobre el hecho de que el hombre siempre ha sido, como las abejas en el reino vegetal, el órgano sexual del mundo tecnológico. El coche no es más objeto sexual que la rueda o el martillo.

 

En la edad eléctrica, la rueda en sí es obsoleta. La meta obsolescencia de la rueda no supone su desaparición. Significa que, como la caligrafía o la tipografía, la rueda será desplazada hasta un papel secundario en la cultura.

 

A mediados del Siglo XIX, los coches de vapor obtuvieron un gran éxito en la carretera. Pero éstos fueron enfriados por los elevados peajes que exigían las autoridades locales. El primer neumático fue montado en un coche de vapor en Francia en 1887. La American Stanley Steamer empezó a prosperar en 1899. En 1896, Ford ya había construido su primer coche y, en 1903, fue fundada la Ford Motor Company.  Fue la chispa eléctrica la que permitió que el motor de gasolina se impusiera al de vapor. El cruce de la electricidad, forma biológica, con la forma mecánica nunca liberó fuerza más poderosa.

 

La televisión fue la que asentó el mayor golpe al coche norteamericano. El coche y la cadena de montaje se habían convertido en la última expresión de la tecnología de Gutemberg; es decir, procesos uniformes y repetibles aplicados a todos los aspectos del trabajo y del vivir.  La televisión hizo que se cuestionaran todos los supuestos mecánicos respecto a la uniformidad y la estandarización, y todos los valores del consumismo.

 

Durante cuarenta años el coche fue el gran nivelador del espacio físico y de las distancias sociales. La discusión del coche como símbolo de la posición social en América del Norte siempre ha pasado por alto el hecho básico de que es la potencia del coche la que nivela todas las diferencias sociales y convierte al peatón en ciudadano de segunda.

 

El hecho básico y obvio del hombre que convierte a su conductor en un superhombre. Es un medio caliente, explosivo, de comunicación social. Y la televisión, al enfriar los gustos norteamericanos y al crear nuevas necesidades de un espacio único y envolvente, que el coche europeo en seguida ofreció, casi desarzona al motorizado jinete norteamericano. Los pequeños coches europeos vuelven a reducirlo a la condición de casi peatón. Incluso los hay que conducen en la acera.

 

Como dice John Keats, en su ataque al coche y a la industria en The Insolent Chariots: allá donde pueda ir un coche, van todos los demás, y adonde va el automóvil, le sigue la versión automovilística de la civilización. Por tanto, el coche dio al norteamericano no la oportunidad de viajar y experimentar sino de hacerse cada vez más común.

 

Confundir el automóvil con un símbolo de prestigio sólo porque pida que se le tome por cualquier cosa menos por un coche, es confundir el significado mismo de este muy tardío producto de la edad mecánica que ahora ésta cediendo su forma a la tecnología eléctrica. El coche es una espléndida muestra de mecanismo uniforme y estandarizado unido a la tecnología de Gutenberg y a la cultura literaria que creó la primera sociedad sin clases del mundo.  El coche dio al jinete democrático su caballo, su armadura y su altanería en un mismo paquete y metamorfoseo el caballero en mísil desviado.

 

La predisposición para acertar el coche como símbolo de categoría social, restringiendo su forma más expansiva al uso de altos ejecutivos, no se debe al coche ni a la edad mecánica, sino a las fuerzas eléctricas que ahora están acabando con esta edad mecánica de uniformidad y estandarización, además recreando las normas de categoría y función social.

 

Cuando el automóvil era una novedad, ejerció la típica presión mecánica de explosión y separación de funciones. Desgarró la vida familiar, o al menos, eso pareció en los años veinte. Separó como nunca la vivienda del trabajo. Hizo que las ciudades explotaran en docenas de suburbios y luego extendió muchas de las formas de vida urbana a lo largo de las carreteras hasta que éstas acabaron pareciéndose a una única ciudad sin fin.  Creó las junglas de asfalto y provocó la desaparición bajo el cemento de cien mil kilómetros cuadrados de verdes y agradables terrenos.

 

Tras la llegada de los viajes por avión, el coche y el camión se unieron para hundir el ferrocarril. Hoy en día, los niños pequeños piden hacer un viaje en tren como si éste fuera una diligencia o un trineo de caballos. Antes de que desaparezcan, por favor, papá.

 

El automóvil acabó con el campo, al que sustituyó por un nuevo paisaje en el que el coche es una especie de corredor de obstáculos. A medida que la ciudad se fue llenando de desconocidos móviles, el vecino de al lado se convirtió en un desconocido. Ésta es la historia del automóvil y poco camino le queda por recorrer.

 

El poder todavía vigente del medio automóvil para transformar los patrones de distribución de la población se manifiesta plenamente en la manera en que la nueva cocina urbana ha asumido el mismo carácter social y central que la antigua cocina de la granja. La cocina estaba ubicada en la entrada principal de la granja y acabó por convertirse en su centro social. La nueva casa de suburbios ha vuelto a poner la cocina en el centro, y lo ideal es poder acceder a ella desde el coche.

 

El coche se ha convertido en el caparazón, protectora y agresiva cáscara, del hombre urbano y suburbano. El coche, pues, ha reconfigurado todos los espacios que unen y separan a los hombres y seguirá haciéndolo al menos durante una década, y para entonces, habrá aparecido el sucesor electrónico del coche.

  

 

23. La Publicidad

Seguir al nivel del vecino

 

La presión continua está en crear anuncios cada vez más fieles a la imagen de los motivos y deseos del público. A medida que aumenta la participación del público, importa menos el producto en sí. Es necesario que el anuncio incluya la experiencia del público. El producto y la respuesta del público se convierten en un único patrón complejo. El arte de la publicidad ha cumplido maravillosamente una de las primeras definiciones de la antropología como ciencia del hombre que abraza a la mujer.

 

Así pues, los anuncios, la tendencia se aleja de la imagen de producto para consumidor y se acerca a la imagen de proceso del productor. La imagen corporativa del proceso incluye también la función de productor.

 

Esta poderosa nueva tendencia de los anuncios hacia la imagen icónica ha debilitado mucho la posición de la industria de las revistas en general, y de las ilustradas en particular. Hace tiempo que las revistas vienen empleando el tratamiento pictórico de temas y noticias. Al lado de estos contenidos de las revistas que presentan instantáneas y puntos de vista fragmentarios, están los nuevos y masivos anuncios icónicos, con sus imágenes comprimidas que incluyen en una misma imagen al productor y al consumidor, y al vendedor y a la sociedad. Al lado de los anuncios, los artículos parecen pálidos, débiles y anémicos. Los artículos pertenecen al antiguo mundo pictórico anterior a la imaginería mosaica de la televisión.

 

Cuando toda la producción y consumo hayan alcanzado una predeterminada armonía con todos los deseos y esfuerzos, entonces la publicidad se habrá liquidado a sí misma con su propio éxito.

 

La explotación del inconsciente por el publicista se ha topado con un hueso. La experiencia televisiva favorece mucho más la preocupación consciente por el inconsciente que las agresivas formas de presentación publicitaria en los diarios, las revistas, el cine o la radio. Ha cambiado la tolerancia sensorial del público como también lo han hecho los métodos de seducción de los publicistas. En el nuevo y frío mundo caliente de los vendedores agresivos y facundos tiene el encanto de las canciones y trajes de los años veinte.

 

Hace años, Will Rogers descubrió que cualquier periódico leído en voz alta en un escenario resulta divertidísimo. Hoy en día, lo mismo es válido para los anuncios. Cualquier anuncio colocado en un contexto nuevo resulta divertido. Es una manera de decir que cualquier anuncio seguido de forma consciente es cómico. Los anuncios no están hechos para ser consumidos conscientemente. Son concebidos como píldoras subliminales para el inconsciente con el fin de producir un trance hipnótico, sobre todo en los sociólogos.  Se pone mucho más cuidado y atención en la creación de cualquier anuncio importante para un periódico o una revista, que en la redacción de sus artículos y editoriales.

 

Cualquier comunidad que desee favorecer y maximizar el intercambio de bienes y servicios primero tiene que homogeneizar su vida social. La imagen de televisión hace que el mundo de las marcas y artículos de consumo estándar resulte divertido sin más. La razón básica es que la malla mosaica de la imagen de televisión compele a tanta participación por parte del espectador que éste desarrolla una nostalgia de los tiempos y modos de antes de la sociedad de consumo.

 

Así, la publicidad sólo aceleró su marcha a finales del último siglo con el invento del fotograbado. Fotos y anuncios se hicieron intercambiables y asía han seguidos desde entonces. Y, más importante todavía, las imágenes posibilitaron fuertes aumentos de la tirada de los periódicos y revistas, que a su vez se tradujeron en una mayor cantidad y rentabilidad de los anuncios. Hoy en día, no puede concebirse que una publicación cualquiera, diaria o periódica, pueda retener, sin ilustraciones a más de unos cuantos miles de lectores. Porque tanto el anuncio como el artículo ilustrados proporcionan las grandes cantidades de información instantánea, y de humanos instantáneos, necesarios para seguir al día en una cultura como la nuestra. En este mundo gráfico y fotográfico, se necesita más formación en artes gráficas porque el arte del reparto de actores en la publicidad es a la vez complejo y forzosamente insidioso.

 

Ello equivale a decir, en realidad que la fotografía y la televisión nos atrae desde el punto de vista alfabetizado e individual hasta el complejo e inclusivo mundo del icono colectivo. Desde luego es lo que hace la publicidad.

 

En lugar de presentar un argumento o una opinión individual, ofrece una forma de vida para todos o para nadie. Presenta una perspectiva con argumentos referidos únicamente a asuntos triviales e irrelevantes.

 

Cuando se probaron los anuncios subliminales en las primeras emisiones de televisión, sintieron un gran pánico hasta que se abandonó dicha práctica. El hecho de que la tipografía en sí sea sobre todo subliminal en sus efectos y que las imágenes también lo sean es un secreto a salvo de la comunidad libresca.

 

Con el cine, el complejo patrón de la vida norteamericana se proyectó en la pantalla como un anuncio permanente. Cada vez que un actor o una actriz utilizaba, vestía o comía algo, eso ya era un anuncio de ese algo, como nunca se habría soñado. En la radio, la publicidad pasó abiertamente al encantamiento de la canción anuncio. Como técnica para alcanzar la categoría de inolvidable, el ruido y el mareo se hicieron universales. La radio y el cine son medios calientes, cuya aparición animó muchísimo a todo el mundo y nos dio los Locos Años Veinte.

 

Con la televisión, los publicistas más despabilados han podido aprovechar lo que les pareció. En una palabra, han buceado. Porque es lo que es el telespectador, un buceador, y ha dejado de gustar de la chillona luz natural en superficies duras parecidas a la piel, aunque todavía tiene que aguantar una ruidosa banda sonora de radio que le resulta dolorosa.

 

  

24- Los Juegos

Las extensiones del hombre

 

El alcohol y las apuestas tienen significados muy diferentes en distintas culturas. En el mundo occidental, intensamente individualista y fragmentado, el copeo es un vínculo social y un instrumento de festiva implicación. En cambio, en la sociedad tribal, estrechamente unida, el alcohol destruye todos los patrones sociales, e incluso se emplea para obtener una experiencia mística.

 

Por otra parte, en las sociedades tribales, el juego es una forma aceptada de esfuerzo empresarial y de iniciativa individual. Trasladados a una sociedad individualistas, el juego y las apuestas parecen suponer un peligro para todo el orden social. El juego lleva la iniciativa individual hasta parodiar la estructura social individualista. La virtud tribal es el vicio capitalista.

 

Fue el reconocimiento social y político de que la guerra nos había devuelto a la condición fraternal y tribal hasta al punto que el alcohol suponía una amenaza para la sociedad individualista.

 

Los juegos son arte popular, reacciones sociales a la principal motivación, o acción, de una cultura dada. Los juegos y las instituciones son extensiones del hombre social y de la sociedad como ente político, como las tecnologías son extensiones del organismo biológico. Como extensiones de la respuesta popular al estrés cotidiano, los juegos constituyen fieles modelos de una cultura dada. Incorporan tanto la acción como la reacción de poblaciones enteras en una única imagen dinámica.

 

El trabajo en equipo y la lealtad tribal exigidos por la intercomunicación eléctrica vuelve a colocar a los japoneses en relación positiva con sus tradiciones antiguas. Nuestros modos tribales son demasiado lejanos como para sernos de cualquier utilidad social.

 

Los juegos son modelos dramáticos de nuestra vida psicológica durante el alivio de ciertas tensiones. Son formas de arte popular y colectivo con una convenciones muy estrictas.

 

Viendo los juegos actuales –los deportes populares como el béisbol, el futbol americano y el hochey sobre hielo-, como modelos externos de nuestra vida psicológica interior, se comprende por qué resultan tan atractivos. Como modelos, son representaciones más colectivas que individuales de la vida interior. Como los idiomas vernáculos, los juegos son medios de comunicación interpersonal, y bien podrían carecer de existencia o significado salvo como extensiones de inmediata vida interior.

 

El arte y los juegos nos permiten distanciarnos, observándolas y cuestionándolas, de las presiones materiales de la rutina y las convenciones. Los juegos como forma de arte popular son una manera inmediata de participar plenamente en la vida de una sociedad que ningún trabajo o función puede proporcionar. De ahí la contradicción del deporte profesional. Cuando los juegos, puerta abierta a una vida libre, desembocan en un mero trabajo especializado, todo el mundo nota una incongruencia.

 

El arte no es sólo juego, sino una extensión de la conciencia humana según patrones ideados y convencionales. El deporte como arte popular es una profunda reacción a la típica acción de la sociedad. Por otro lado, el arte culto no es una reacción, sino una nueva y profunda apreciación de un complejo estado cultural.

 

Todo juego, como todo medio de información, es una extensión del individuo o del grupo. Sus efectos en él y en individualismo son una reconfiguración de las partes de dicho grupo o individuo que no se han extendido de ese modo. Una obra de arte no tiene existencia ni función aparte de sus efectos sobre los observadores humanos. Y el arte, como los juegos o las artes populares, y como los medios de comunicación, tienen el poder de imponer sus propias premisas disponiendo a la comunidad humana en nuevas relaciones y posturas.

 

Los juegos, pues, son situaciones inventadas y controladas, extensiones de la conciencia colectiva, que suponen un descanso de los patrones acostumbrados. Son una especie de diálogo interior de toda la sociedad. Y el diálogo interior es una reconocida forma de juego indispensable para desarrollar seguridad en sí mismo.

 

Por lo anterior, los juegos son extensiones de nuestro ser, no individual sino social, y debería haber quedado bien claro que son medios de comunicación. Si finalmente preguntamos ¿Son medios de comunicación de masas?, la respuesta tiene que ser: Sí. Los juegos son situaciones inventadas que permiten la participación de mucha gente en algún patrón significativo de su propia vida corporativa.

  

 

25. El Telégrafo

La hormona social

 

El fracaso en comprender el carácter orgánico de la tecnología eléctrica se evidencia en nuestra preocupación constante por los peligros que supone mecanizar el mundo. En vez de ello, corremos el riesgo de echar a perder todas nuestras inversiones en las tecnologías preeléctricas de tipo mecánico y alfabético por culpa del empleo indiscriminado de la energía eléctrica. Lo que constituye un mecanismo es la separación y extensión de distintas partes del cuerpo como la mano, el brazo o los pies, en el lápiz, el martillo y la rueda. Además, la mecanización de una tarea se hace por segmentación de cada paso de una acción en una serie de partes uniformes, repetibles y móviles.

 

El opuesto exacto caracteriza la transformación cibernética (automatización), que se ha descrito como una manera tanto de pensar como de actuar. En lugar de centrarse en las distintas máquinas, la cibernética considera el problema de la producción como un sistema integrado de manejo de información.

 

Hoy en día vivimos en la Edad de la Información y Comunicación porque los medios eléctricos crean, instantánea y constantemente, un campo total de acontecimientos en interacción, en los que participan todos los  hombres. El mundo de la interacción pública tiene el mismo ámbito inclusivo de interacción integral que hasta la fecha sólo caracterizaba a nuestro sistema nervioso individual. Se debe a que la electricidad es de carácter orgánico y confirma el vínculo social orgánico como su empleo tecnológico en el telégrafo y el teléfono, la radio y otras formas.

 

En la edad eléctrica, nuestra inmediata y ubicua copresencia es, en significativo grado, una experiencia más pasiva que activa. Activamente, tenemos más probabilidades de experimentar dicha conciencia leyendo un periódico o viendo un programa de televisión.

 

En sus primeras frases de crecimiento, el telégrafo estuvo subordinado al periódico y al ferrocarril, esas extensiones inmediatas de la producción y comercialización industriales. De hecho, una vez que el ferrocarril hubo abarcado el continente, paso a depender cada vez más del telégrafo para su coordinación, por lo cual, se sobrepusieron fácilmente las figuras del jefe de estación y del telegrafista.

 

Cuando quedo demostrada su rentabilidad impresionó la furia de la promoción y de la iniciativa privada. Ninguna tecnología nueva, ni siquiera el ferrocarril experimentó tan rápido crecimiento como el telégrafo.  Toda innovación, además de ser comercialmente perturbadora, también resulta corrosiva social y psicológicamente.  Cualquier innovación amenaza el equilibrio de las organizaciones existentes. En las grandes industrias se deja que las nuevas ideas asomen la cabeza para poder aplastarlas en el acto. Con el telégrafo el hombre había iniciado aquella extensión o exteriorización del sistema nervioso central que ahora se acerca a la extensión de la conciencia mediante la retrasmisión por satélite. Colocar los nervios fuera del sistema nervioso y los órganos físicos dentro de éste es una situación de angustia.

 

Cada vez que surge un nuevo medio o extensión humana, crea para sí un mito, normalmente asociado a una figura principal: aretino, azote de príncipes y títere de la imprenta; Napoleón y el cambio del trauma industrial; Chaplin, la conciencia pública del cine; Hitler, el tótem trivial de la radio; Florence Nigtingale, primera cantante por hilo telegráfico de las penas humanas.

 

Los horrores que William Howard Russell transmitía por telégrafo al Times eran normales en la vida militar británica. Fue el primer corresponsal de guerra porque el telégrafo confería aquella dimensión inclusiva de interés humano a noticias que no pertenecían a un punto de vista.

 

Con el telégrafo, lo eléctrico confiere potentes voces a los débiles y a los que sufren, además de que aparta a un lado las especializaciones burocráticas y las descripciones de tareas de la mente pegada a un manual de instrucciones. La gente también se vuelve instantánea, en su respuesta de compasión o de ira cuando deben de compartir con toda la humanidad la extensión común del sistema nervioso central.

 

Ya en 1948 el telégrafo, con cuatro años de existencia, hizo que varios de los periódicos norteamericanos formaran una organización colectiva para la obtención de noticias. Este esfuerzo se convirtió en los fundamentos de la Associated Press, que a su vez, vendía servicios de noticias a abonados. De algún modo, el verdadero significado de esta forma de cobertura eléctrica e instantánea quedo disimulado bajo la presentación mecánica de los patrones visuales e industriales de la imprenta y de la impresión.

 

En los primeros días del telégrafo la lluvia causaba problemas a la hora de enterrar los hilos. Dichos problemas llamaron la atención hacia la dinámica del tiempo. Esta claro que el telégrafo, al proporcionar un amplio abanico de información instantáneo, podía revelar patrones meteorológicos de fuerza que el hombre preeléctrico difícilmente podía haber observado.

 

 

 

26. La máquina de escribir

En la edad del capricho de hierro

 

La invención de la máquina de escribir ha dado un tremendo empujón al hábito de dictar. Ello significa no solamente una mayor difusión. Sino que, además, realza el punto de vista de quien habla. También está la tendencia, por parte de quien habla, de explicar, como si estuviera observando la expresión facial de sus oyentes para comprobar hasta qué punto lo siguen.

 

Anuncios de 1882 afirmaban que la máquina de escribir podía ser de ayuda para aprender a leer, a escribir, la ortografía y la puntuación. Ahora, ochenta años más tarde, la máquina de escribir sólo se emplea en las aulas experimentales. El aula ordinaria todavía mantiene a raya la máquina de escribir como si de un juguete atractivo y entretenido se tratara. Pero, poetas como Charles Olson afirman con elocuencia que la máquina de escribir puede ayudar al poeta a indicar con exactitud la espiración, las pausas, la suspensión incluso de sílabas, la yuxtaposición de partes de frases que se propone; observa que, por primera vez, el poeta tiene el pentagrama y la barra de compás que el músico ha tenido siempre.

 

La máquina de escribir, fundiendo escritura y composición, suscita una actitud totalmente nueva hacia la palabra escrita e impresa. La escritura en la máquina ya ha modificado las formas de la lengua y la de la literatura. Sería difícil cuánto ha contribuido la máquina de escribir al desarrollo del verso libre con su margen derecho sin justificar; ello, supuso una auténtica recuperación del énfasis hablado y dramático en la poesía, y la máquina de escribir fomentaba precisamente esta cualidad.

 

Con la máquina de escribir el poeta dispone de los recursos de la imprenta. La máquina es una especie de megafonía utilizable en el acto. Puede gritar, susurrar o silbar, y hacer divertidos guiños tipográficos al público.

 

Que la máquina de escribir, que llevó al tecnología de Gutemberg a todos los rincones de nuestra cultura y economía, haya generado dichos efectos orales opuestos, es un típico cambio de sentido. Esta inversión de la forma se da en todos los extremos de tecnologías avanzadas, como ocurre con la rueda en la actualidad.

 

Como ejecutante, la máquina de escribir estableció una estrecha asociación entre la escritura, el discurso y la publicación. Aunque de forma meramente mecánica, en algunos aspectos actuó más como una implosión que como una explosión.

 

En su carácter explosivo, y confirmando los procedimientos de la imprenta de tipo móvil, la máquina de escribir tuvo un efecto inmediato en la regulación de la ortografía y de la gramática. Se sintió enseguida la presión de la tecnología de Gutemberg sobre una ortografía y una gramática correctas.

  

 

27. El teléfono

¿Instrumento de cobre o símbolo reluciente?

 

En el teléfono se da la extensión del oído  y de la voz, que se parece a la percepción extrasensorial. Con la televisión llegó la extensión del sentido del tacto, o interacción entre los sentidos, que implica aún más íntimamente todo el aparato sensorial.

 

Entienden el teléfono los niños y los adolescentes, abrazados al cordón y al auricular, lo que se le llama el teléfono francés, es decir, la incorporación del micro y el auricular en un aparato, es una indicación significativa de la unión francesa de los sentidos, que los anglohablantes mantienen firmemente separados. El francés es el idioma del amor sólo porque une íntimamente la voz y el oído, como hace el teléfono, así es muy natural besar por teléfono, pero no es muy natural visualizar en una llamada.

 

La máquina de escribir y el teléfono son gemelos nada idénticos que han emprendido la  modernización de la mujer norteamericana con una crueldad y minuciosidad tecnológicas.

 

Cuando leemos proporcionamos una banda sonora a las palabras impresa; cuando escuchamos la radio, añadimos un acompañamiento visual ¿Por qué no podemos visualizar cuando telefoneamos?. Si se tiene la oportunidad de comprobarlo deliberadamente, se dará cuenta de que no puede visualizar mientras habla por teléfono, aunque todas las personas alfabetizadas lo intentan y, por lo tanto, piensan que lo consiguen. A  diferencia de la página escrita e impresa, el teléfono requiere una participación completa.

 

Mucha gente siente necesidad de garabatear cuando está hablando por teléfono. Este hecho está muy relacionado con las características del medio, a saber, que s requiere la participación de nuestros sentidos y facultades. A diferencia de la radio, no puede emplearse a fondo. Como el teléfono brinda una imagen auditiva muy pobre, la reforzamos y la completamos con todos los otros sentidos. Cuando la imagen auditiva es de alta definición, como ocurre con la radio, visualizamos la experiencia, o la completamos con el sentido de la vista. Cuando la imagen visual es de alta definición o intensidad, la completamos poniéndole sonido. Por eso hubo tanto revuelo artístico cuando el cine incorporó la banda sonora.

 

Conviene observar que, desde los inicios mismos de la electricidad, las tecnologías eléctricas convergieron en el mundo del habla y del lenguaje. Lo que fue la primera gran extensión de nuestro sistema nervioso central, los medios de comunicación de masas de la palabra hablada, se unió muy pronto a la segunda gran extensión del sistema nervioso central, la tecnología eléctrica.

 

La palabra teléfono apareció en 1840, cuando aún no había nacido Graham Bell. Se refería a un dispositivo para transmitir notas musicales mediante varillas de madera, y para la década de los 70s, muchos inventores de muchos sitios intentaban conseguir la transmisión eléctrica del habla.

 

El micro del teléfono fue una consecuencia directa de un prolongado intento, iniciando en el siglo XVII, de imitar la fisiología humana con instrumentos mecánicos. Es propio del teléfono eléctrico, pues, que presente tan natural congruencia con lo orgánico. El receptor del teléfono se modeló reproduciendo exactamente la estructura ósea y diafragmática del oído humano.

 

Una de las consecuencias más desconcertantes del teléfono fue la introducción de una red continua de patrones entremezclados en la gestión de empresas y la toma de decisiones. No es posible ejercer  una autoridad delegada por teléfono. La estructura piramidal de la división del trabajo, descripción y poderes delegados no puede hacer frente a la velocidad con la que el teléfono rodea todos los arreglos jerárquicos e implica a fondo a la gente.

 

Por teléfono solo funciona la autoridad del saber. La autoridad delegada es lineal, visual y jerárquica. La autoridad del saber es no lineal, no visual e inclusiva. Para actuar, el delegado debe te obtener el visto bueno de la cadena de mando. La situación eléctrica elimina estos patrones; semejantes {visto y aprobado} son ajenos a la autoridad inclusiva del saber. A consecuencia, pueden imponerse restricciones al absolutista poder eléctrico, no mediante una separación de poderes, sino con un pluralismo de centros.

 

 

 

28. EL FONOGRAFO

El juguete que encogió el pecho nacional

 

El fonógrafo, cuyo orígenes se remontan al teléfono eléctrico y al teléfono, no manifestó sus forma y función básicamente eléctricas hasta que el magnetófono lo liberó de los obstáculos mecánicos. El hecho de que el mundo del sonido  sea esencialmente un campo unificado  de las relaciones instantáneas le otorga un gran parecido con las ondas electromagnéticas. Ello hizo que se asociaran muy pronto la radio y el fonógrafo.

 

Un hecho había captado Sousa: el fonógrafo es una extensión y amplificación de la voz que bien podría haber mermado la actividad vocal particular, del mismo modo que el automóvil ha reducido la actividad pedestre.

 

Como la radio, cuyos contenidos todavía suministra, el fonógrafo es un medio caliente.

 

Fue concebido  como una forma de escritura auditiva. También se le llamó grafófono, con aguja en vez de lápiz. Resulto esencialmente popular la idea de {máquina habladora}- Edidon se retrasó en enfocar la resolución de sus problemas por verlo primero como un {repartidor telefónico}; es decir, como un almacén de datos provenientes del teléfono, lo que permitiría a este { proporcionar valiosísimos registros en lugar de ser mero recipiente de una comunicación momentánea y efímera}. Detrás de la inmediata popularidad del fonógrafo, estaba la implosión eléctrica que daba una nueva intensidad e importancia a los ritmos del habla en la música, la poesía y el baile. Y, sin embargo, el fonógrafo, estaba la implosión eléctrica que daba una nueva intensidad e importancia a los ritmos del habla en la música, poesía y baile. Y, sin embargo, el fonógrafo no era más que una simple máquina.

 

Edison se desentendió del aparato como entretenimiento. Dejar de ver el fonógrafo como entretenimiento fue en realidad un fracaso en captar el sentido de la revolución eléctrica en general. En la actualidad, nos hemos reconciliado con el fonógrafo como juguete y consuelo; pero la prensa, la radio y la televisión han adquirido la misma dimensión de entretenimiento llevado a su extremos e convirtió en la principal forma comercial y política. A causa de su carácter de campo total, los medios los medios eléctricos tienden a eliminar las fragmentadas especialidades de la forma y de la función, que aceptamos hace mucho tiempo como herencia del alfabeto de la imprenta y de la mecanización. La breve y comprimida historia del fonógrafo incluye todas las etapas de la palabra escrita, impresa y mecanizada. La aparición del magnetófono, libero al fonógrafo de su implicación provisional en la cultura mecánica. Las cintas y los discos long-play de pronto convirtieron el fonógrafo en una vía de acceso a toda la música y a todo el discurso del mundo.

 

El telégrafo tradujo la escritura en sonido, hecho directamente relacionado con los orígenes del teléfono y del fonógrafo. Frente al telégrafo, los únicos muros que se levantaban eran los vernáculos, que tan fácilmente salvarían la fotografía, el cine, y la radiofotografía. La electrificación de la escritura, fue un salto en el espacio auditivo no visual casi tan grande como los que luego darían el teléfono, la radio, y la televisión.

 

El teléfono: discurso sin muros

El fonógrafo: sala de conciertos sin muros

La fotografía: museo sin muros

La luz eléctrica: espacio sin muros

El cine, la radio y la televisión: aulas sin muros.

 

El hombre recolector de alimento reaparece de modo incongruente de modo recolector de información. En este papel, el hombre electrónico no es menos nómada que sus antepasados del paleolítico.

  

 

29. El cine

Un mundo en rollos

 

En Inglaterra la sala de cine se llamo primero el bioscopio debido a su presentación visual de los movimientos reales de la forma de vida. La película de cine, en la que enrollamos en bobinas el mundo real para desenrollarlo luego en la alfombra mágica de la fantasía, representa la espectacular unión de la antigua tecnología mecánica y del nuevo mundo eléctrico.

 

El cine es la realización plena de la idea medieval de cambio, en forma de entretenida ilusión. Los fisiólogos tuvieron mucho que ver en el desarrollo del cine, como antes en el telefono. En una película, lo mecánico parece orgánico y el crecimiento y el crecimiento de una flor puede retratarse fácil y libremente como el movimiento de cualquier objeto.

 

Si el cine combina lo mecánico y lo orgánico en un mundo de formas ondeantes, también se vincula a la tecnología de la imprenta. El lector, al proyectar las palabras es un decir, tiene que seguir las secuencias en blanco y negro de planos fijos que constituyen la tipografía y poner su propia banda sonora.

 

El trabajo del escritor y del director de cine consiste en transferir al lector y al espectador de un mundo, al suyo, a otro, el creado por la tipografía o la película. Ello es tan obvio, y ocurre tan plenamente que los que lo experimentan lo aceptan súbitamente y sin espíritu crítico.

 

El cine tanto en su forma de rollo como en forma de guión está totalmente implicado en la cultura del libro, Para constatar lo íntimos que son los libros y el cine, basta con imaginarse por un momento una película basada en la forma del periódico. Teóricamente, no hay motivo no hay motivo por el que la cámara pueda emplearse para retratar grupos complejos de artículos y acontecimientos en su configuración de fecha, tal y como se presenta en la plana periodística. De hecho, la poesía tiende más que la prosa a esa configuración o amontonamiento. La poesía simbolista tiene mucho en común con el mosaico de la plana periodística; sin embargo, muy poca gente puede distanciarse lo bastante del espacio uniforme y conectado como para captar los poemas simbolistas. Los indígenas, que tienen muy poco contacto con la lectura fonética y la impresión lineal, tienen que aprender a ver las fotografías o el cine del mismo modo que tenemos que aprender a leer.

 

Cuando la cámara se desplaza, creen ver arboles moviéndose y edificios creciendo o disminuyendo porque no pueden aceptar el espacio continuo y uniforme del individuo alfabetizado. Los analfabetos no pueden con la perspectiva ni los efectos de distanciamiento de la luz y sombra, que consideramos una dotación innata del hombre.

 

Las películas habladas no eran sino una compleción del paquete visual como mero articulo de consumo. Con el cine mudo añadimos automáticamente el sonido mediante un cierre o compleción. Pero cuando es añadido por nosotros, queda mucho menos participación en el trabajo de la imagen.

 

También se ha descubierto que los no alfabetizados no saben fijar la vista, como hacen los occidentales, a unos cuantos metros por delante de la pantalla de cine o a cierta distancia de una fotografía. El resultado es que recorren con los ojos la pantalla o la fotografía como harían con las manos.

 

En término de otros medios como la página impresa, el cine tiene el poder de almacenar y transmitir una gran cantidad de información. En un santiamén, presenta una escena paisajística con figuras cuya descripción ocuparía varias páginas de prosa. Al cabo de un instante repite dicha información detallada, y puede seguir repitiéndola indefinidamente. En cambio, el escritor no dispone de ningún instrumento que pueda contener una multitud de detalles para el lector en un bloque grande o gestal. Así como la fotografía empujo la pintura hacia el arte abstracto y escultural, el cine ha confirmado al escritor en economía verbal y el simbolismos de fondo con los que el cine no puede competir.

 

El cine llevo este mecanismo hasta los extremos de lo mecánico, y más allá, en un surrealismos de sueños que el dinero puede comprar. No hay nada que congenie mejor con la forma cinematográfica que ese patetismo de superabundancia y poder que es legado del títere, para quien nunca pueden ser reales.

 

El cine no solo es la expresión suprema del mecanismo, sino que paradójicamente, ofrece como producto el mas mágico de todos los bienes de consumo, a saber, los sueños. Así pues, no es por casualidad que el cine haya destacado como medio que ofrece a los pobres papeles de ricos y poderosos mucho más allá de cualquier sueño de la codicia.

 

El cine no solo acompaño la primera gran sociedad de consumo, sino que fue incentivo y publicidad suya y, de por si, un importante bien de consumo. Ahora bien, en término del estudio de los medios ha quedado claro que el poder del cine para almacenar información en una forma accesible no tiene rival. En última instancia, las cintas de audio y de video iban a superar al cine como almacenes de información. Pero el cine sigue siendo uno de los principales recursos de información, un rival del libro, que tanto hizo para continuar y superar, la tecnología de este ultimo.

 

Con la actual disociación entre proyector y pantalla es un vestigio del antiguo mundo mecánico de explosión y de separación de funciones, que ahora llega a su fin con la implosión eléctrica.

 

El cine mudo era aceptable inmediatamente, por encima de las barreras del idioma, pero el sonoro, no. La radio se alío al cine para darnos el cine sonoro y para llevarnos más lejos en nuestro actual curso invertido de implosión o de reinserción tras la edad mecánica de explosión y expansión.

  

 

La radio

El tambor de la tribu

 

Si un gobierno monopoliza la radio puede llegar a determinar las opiniones de la población con la mera repetición y con la omisión de las opiniones conflictivas. No se sabe muy bien como operar dicho efecto monopolístico, pero es muy importante fijarse en su singularidad. No debe sacarse ninguna deducción respecto a los efectos de la radio como tal.

 

Uno de los muchos efectos de la televisión sobre la radio ha sido hacerla pasar de ser un medio de entretenimiento a una especie de sistema nervioso de información. Los informativos, las señales horarias, la información sobre el tráfico y, sobre todo, las partes meteorológicas sirven ahora para recalcar el poder indígena de la radio, para implicar a la gente los unos en los otros. El tiempo es aquel medio que envuelve a toda la gente por igual. Es el principal artículo de la radio y nos anega con fuente de espacio auditivo y espacio vital.

 

La radio afecta a la gente de una forma muy intima, de tú a tú, y ofrece todo un mundo de comunicación silenciosa entre el escritor-locutor y oyente. Este es el aspecto inmediato de la radio. Una experiencia íntima. Las profundidades subliminales de la radio están cargadas de los ecos retumbantes de los cuernos tribales y de los antiguos tambores. Ello es inherente a la naturaleza misma de este medio, que tiene el poder de convertir la psique y la sociedad en una única cámara de resonancia. Con unas pocas excepciones, los escritores de guiones no suelen reparar en la dimensión retumbante.

 

La radio brindó la primera experiencia multitudinaria de implosión electrónica, ese cambio de dirección y de sentido de toda la civilización alfabetizada occidental. Para los pueblos tribales, para aquellos cuya vida social entera es una extensión de la vida familiar, la radio seguirá siendo una experiencia violenta.

 

 

 

Las sociedades altamente alfabetizadas, que desde hace mucho tiempo han subordinado la vida familiar a la presión individual en los negocios y la política, han logrado absorber y neutralizar sin revolución la implosión radiofónica. Pero no ocurre lo mismo en las comunidades que sólo han tenido una experiencia breve o superficial de la alfabetización; para éstas, la radio es sumamente explosiva.

 

La tradición es un sentido del pasado total como presente. Su despertar es un resultado natural del impacto de la radio y de la información eléctrica en general. No obstante, en los pueblos intensamente alfabetizados, la radio suscitó una sensación de culpabilidad profunda e imposible de localizar que a veces se expresaba en la actitud del simpatizante. Como la alfabetización había extremado el individualismo, y la radio hacía justo lo contrario resucitando la antigua experiencia de la red de vínculos de profunda implicación tribal.

 

Como todo medio, la radio tiene su manto de invisibilidad. Nos llega manifiestamente con una franqueza de tú a tú, particular e íntima, cuando en realidad se trata de una cámara de resonancia del poder mágico de tocar acordes remotos y olvidados.

 

La radio brinda intimidad y al mismo tiempo, aporta el estrecho vínculo tribal del mundo del mercado común, de la canción y de la resonancia. Comparado con el ojo neutro, el oído es hiperestético. El oído es intolerante y exclusivo y está cerrado mientras que el ojo es neutro y asociativo y está abierto.

 

La radio creó el disk-jochey y elevó al escritor de gags al rango de figura nacional. Desde la llegada de la radio, el gag ha sustituido al chiste, no a casa de los escritores, sino porque es un medio caliente y rápido que, además, recorta el espacio del periodista para sus artículos.

 

La historia de la radio es muy instructiva como indicador de los prejuicios y ceguera inducidos en cualquier sociedad por las tecnologías preexistentes. La palabra [wirelees] (inalámbrico), que en Gran Bretaña todavía se emplea para referirse a la radio, manifiesta la misma actitud negativa hacia una forma nueva, al estilo de esa otra expresión: [carruaje sin caballos]. Al principio, la radiofonía se consideró como una especie de telégrafo y ni siquiera se la vio en relación con el teléfono.

 

Las restricciones siempre van dirigidas al contenido, que siempre es otro medio. El contenido de la prensa es la declaración literaria, así como el contenido del libro es el discurso, y el del cine, la novela. Así pues, los efectos de la radio son del todo independientes de los programas. A quienes nunca han estudiado los medios, este hecho les resulta tan desconcertante como la escritura a los nativos, que preguntas: ¿Por qué escribes? ¿No puedes acordarte?

 

La radio supone una aceleración de la información que, a su vez, desencadena la aceleración de otros medios. Por descontado, contrae el mundo hasta el tamaño de una aldea, y crea un insaciable apetito pueblerino de cotilleo, rumores y malicia. Pero, si bien la radio encoge el mundo hasta el tamaño de una aldea, no tiene el efecto de homogeneizar sus diversas zonas.

 

La inclinación natural de la radio por la estrecha vinculación con diversas colectividades se aprecia mejor en el culto a los disk-jocheys y en el empleo que hace del teléfono en las famosas intervenciones en directo.

 

  

31. La Televisión

El gigante tímido

 

La adaptación de la televisión a los procesos, en vez de a los productos limpiamente empaquetados, explica la frustración que mucha gente experimenta con este medio en sus aplicaciones políticas.  Con la aparición de la televisión, muchas cosas dejarán de dar resultado. No sólo el cine, sino también las revistas han recibido un fuerte golpe de este nuevo medio. E incluso las publicaciones de historietas han bajado bastante.

 

El frío medio televisivo fomenta las estructuras profundas, tanto en arte como en entretenimiento, y crea una implicación en profundidad de la audiencia. Puesto que todas las tecnologías y entretenimiento desde Gutenberg no han sido fríos, sino calientes, no profundos, sino fragmentarios, y orientados no hacia el productor, sino hacia el consumidor, apenas si han quedado algún campo de relaciones establecidas, del hogar a la iglesia y de la escuela al mercado, cuyo patrón y textura no se hayan visto profundamente trastornados.

 

Los trastornos psíquicos y sociales creados por la imagen de televisión, que no por los programas, suscitan comentarios diarios en la prensa.  El modo de la imagen de televisión nada tiene que ver con el cine o la fotografía, aparte de que él también ofrece una gestalt o postura no verbal. Con la televisión, el telespectador es la pantalla. Es bombardeado con impulsos luminosos que James Joyce llamó la carga de la brigada luminosa que imbuye en su piel-alma impresiones subconscientes. La imagen de televisión es visualmente pobre en datos. La imagen televisiva no es un plano fijo. De ningún modo es fotografía, sino una ininterrumpida formación de los contornos de las cosas, trazados por barrido. El contorno plástico resultante aparece en virtud de una luz que lo atraviesa en lugar de iluminarlo, y la imagen así formada tiene calidad, no tanto pictórica, sino de icono y de escultura. La imagen televisiva ofrece al telespectador unos tres millones de puntos por segundo. De éstos, sólo acepta unas cuantas decenas para elaborar la imagen.

 

En cambio, el telespectador del mosaico televisivo, con control técnico de la imagen, reconfigura inconscientemente los puntos en una obra de arte abstracto según el patrón de Seurat o de Rounault.

 

La imagen de televisión requiere continuamente que cerremos los espacios de la malla con una participación sensorial convulsiva, profundamente táctil y cinética, porque el tacto es más una interacción entre los sentidos que el resultado de un contacto aislado entre la piel y el objeto. Para contrastarla con el fotograma, muchos directores dicen de la imagen televisiva que es de baja definición, en el sentido de que ofrece poco detalle y un bajo nivel de información, igual que las historietas. Un primer plano televisivo proporciona la misma cantidad de información que una pequeña parte de un plano alejado en la pantalla de cine.

 

El efecto de la televisión, como extensión más reciente de nuestro sistema nervioso central, es difícil de captar por varios motivos. Como ha afectado la totalidad de nuestra vida personal, social y política, sería poco realista intentar una presentación sistemática o visual, de dicha influencia. En lugar de ello, es más factible presentar la televisión como una compleja gestalt de datos reunidos casi al azar.

 

La imagen de televisión es de baja intensidad o definición y por lo tanto, a diferencia del cine, no puede permitirse una información detallada de los objetos. La diferencia es parecida a la que se da entre los antiguos manuscritos y la palabra impresa. La imprenta aportó intensidad y precisión uniforme donde antes había una textura difusa. La imprenta introdujo el gusto por la medición exacta y la repetibilidad que ahora asociamos con las ciencias y las matemáticas.

 

El productor de televisión señalará que el discurso televisivo no debe tener forzosamente la cuidada precisión necesaria del tema. El actor de televisión no tiene que proyectar la voz ni proyectarse a sí mismo. La interpretación televisiva es tan sumamente íntima, debido a la peculiar implicación del telespectador en la compleción, o cierre de la imagen de televisión, que el actor debe conseguir un importante grado de informalidad espontánea, del todo inadecuada en el cine y vana en el escenario. La audiencia participa tan plenamente en la vida interior del actor de televisión como en la vida exterior de la estrella de cine. Técnicamente, la televisión tiende a ser un medio de primer plano.

 

Algunos, tal vez encuentren paradójico que un medio frío como la televisión deba estar tan comprimido y condensado como un medio caliente como el cine. Pero es bien sabido que medio minuto de televisión equivale a tres minutos de teatro o de comedia. Lo mismo es cierto del manuscrito en comparación con lo impreso. El frío manuscrito tendía a formas comprimidas de declaraciones, aforísticas y alegóricas.

 

Con la televisión llegó el fin de las votaciones en bloque en la política, una forma de especialización y fragmentación que ha dejado de funcionar desde que llegó la televisión. En lugar del voto en bloque, tenemos el icono, la imagen inclusiva. En lugar del punto de vista político o plataforma, tenemos la postura política inclusiva, la opinión.

 

¿Por qué el niño televidente no puede ver más allá?

 

La zambullida en la experiencia en profundidad mediante la imagen de televisión sólo puede explicarse en términos de las diferencias entre el espacio visual y el espacio mosaico. La capacidad de distinguir entre estas dos formas radicalmente diferentes es muy poco corriente en nuestro mundo occidental. Se ha señalado que, en el país de los ciegos, el tuerto puede no ser rey. Se lo toma por un lunático víctima de alucinaciones. En una cultura altamente visual resulta tan difícil expresar las propiedades no visuales de las formas especiales como explicar la vista a los ciegos.

 

La mayoría de las tecnologías produce una amplificación muy explícita en su separación de los sentidos. La radio es una extensión de la fotografía auditiva y de alta fidelidad de lo visual. Pero la televisión es, sobre todo, una extensión del sentido del tacto que implica una mayor extensión que lo abarca todo interacción entre todos los sentidos. Sin embargo, para el occidental, la tecnología que extiende el sentido de la vista. En cambio, todas las formas no fonéticas de escritura son modos artísticos que conservan mucha de la variedad de la orquestación sensorial.

 

La imagen de televisión, incluso más que el icono, es una extensión del sentido del tacto. Cuando se encuentra con una cultura alfabetizada, a la fuerza embrolla la mezcla sensorial, y transforma las extensiones especializadas y fragmentadas en una trama continua de experiencia.

 

32. El Armamento

La guerra de los iconos

 

Nuestras sociedades altamente alfabetizadas se quedan perplejas al encontrarse con las nuevas estructuras de opinión y sentimiento que resultan de la información global e instantánea. Todavía están atrapadas en los puntos de vista y los hábitos de abordar una cosa cada vez. Estos hábitos son molestos en cualquier estructura de movimiento eléctrico de información, aunque podría controlarse tomando conciencia de dónde se han adquirido. Pero las sociedades alfabetizadas piensan que su prejuicio artificial a favor de lo visual es algo natural e innato.

 

Tradicionalmente, la ciudad en sí ha sido arma militar y escudo, o blindaje, colectivo, una extensión del castillo de la piel. Antes del bullicio de la ciudad, el hombre cazador tuvo su etapa de recolección de alimentos, del mismo modo que ahora, en la edad eléctrica, el hombre ha revertido, psíquica y socialmente, al estadio nómada; aunque, ahora se llama recolección de información y procesamiento de datos. Pero es global, hace caso omiso de la forma de la ciudad y la sustituye; la ciudad, por lo tanto, tiende a quedar obsoleta.

 

33. La Automatización

Aprender a vivir

 

La automatización no significa simplemente desaparición de empleos y reaparición de funciones complejas. Con la recuperación instantánea de la información, posible gracias a la electricidad, concluyen siglos de presión especializada en la pedagogía y la ordenación del saber. La automatización es información; no sólo acaba con el empleo en el mundo laboral, sino también con las asignaturas en el mundo del saber; aunque no acaba con éste. El futuro del trabajo consiste en aprender a vivir en el mundo de la automatización. Es un patrón familiar en la tecnología eléctrica en general. Pone fin a las viejas dicotomías entre cultura y tecnología, arte y comercio, y trabajo y ocio. Si en la edad mecánica de la fragmentación, el ocio era ausencia de trabajo, o estar ocioso, en la edad eléctrica ocurre a la inversa. La electricidad no sólo prima el proceso, tanto en la fabricación como en el saber, sino que, además desvincula la fuente de energía del lugar del proceso. En el mundo de los entretenimientos, este hecho se denomina medios de comunicación de masas porque la fuente del programa y el proceso de experimentarlo son independientes en el espacio aunque simultáneos en el tiempo. En la industria, este hecho básico es la causa de una revolución científica llamada automatización o  cibernética.

 

Una de las facetas más importantes de la edad eléctrica es el establecimiento de una red global que asume muchas características del sistema nervioso central. Éste no es una simple red eléctrica, constituye un campo unificado de experiencia.

 

La automatización guarda tanto carácter mecánico como conserva el automóvil las formas del caballo y del carruaje. Y sin embargo, la gente habla de la automatización como si no hubiéramos pasado del saco de avena y como si el voto por el caballo en las próximas elecciones fuera a barrer el régimen de la automatización.

 

La automatización no es una extensión de los principios mecánicos de la fragmentación y separación de las operaciones. Es más bien una invasión del mundo eléctrico en virtud del carácter instantáneo de la electricidad. Por eso, en el campo de la automatización, se insiste en que ésta es tanto una forma de pensar como de hacer. La sincronización instantánea de numerosas operaciones ha acabado con el antiguo patrón mecánico de disponerlas en secuencia lineal.

 

El mismo proceso de automatización que está provocando un receso de la actual mano de obra en la industria está haciendo del saber en sí el principal artículo de producción y consumo.  De ahí el desatino de la alarma por el desempleo. El aprendizaje pagado ya se está convirtiendo en la principal fuerza laboral y nueva fuente de riqueza en nuestra sociedad.

 

La automatización adopta el servomecanismo y el ordenador. Es decir, adopta la electricidad como almacén y acelerador de la información. Estas características de almacén, o memoria y de acelerador son esenciales en todo medio de comunicación. En el caso de la electricidad, lo que se almacena o se transporta no es una sustancia corpórea, sino percepción e información. En cuanto a la aceleración tecnológica, se está acercando ahora a la velocidad de la luz. Todos los medios no eléctricos no había hecho son apresurar un poco las cosas.

 

La automatización en gran escala apareció y se dejó notar por vez primera en las industrias químicas del gas, del carbón, del petróleo y de la metalúrgica. Los importantes cambios que la energía eléctrica hizo posibles en estas operaciones ahora han empezado a invadir, gracias al ordenador, todas las áreas de gestión y administración empresarial.

 

Cualquiera que empiece a examinar los patrones de la automatización descubrirá que el perfeccionamiento de una máquina individual para hacerla automática implica retroalimentación.  Significa introducir un bucle o circuito de información donde antes sólo había un flujo unidireccional o secuencia mecánica. La retroalimentación es el fin de la linealidad, que apareció en el mundo occidental con el alfabeto y las formas continuas del espacio euclidiano. La retroalimentación o diálogo de la máquina en su entorno, supone entrelazar aún más las máquinas individuales en una galaxia que abarca toda la planta. 

 

El ordenador ofrece un modelo que tiene características comunes a todas las automatizaciones. Desde la entrada de materias primas hasta la salida de los productos acabados, las operaciones tienden a ser independientemente, e incluso interdependientes automáticas. El sincronizado concierto de operaciones está bajo el control de guías e instrumentos que pueden modificarse desde el panel de mando, también electrónico.

 

La automatización hace necesaria la educación en humanidades. La edad eléctrica de servomecanismos libera de repente al ser humano de la servidumbre mecánica y especialista de la anterior edad mecánica. Así como la maquinaria y el automóvil liberaron al caballo y lo llevaron al campo del ocio, lo mismo hace la automatización para el hombre.

 

Gracias a los instrumentos eléctricos para almacenar y transferir información con rapidez y precisión, las unidades más grandes se manejan con la misma facilidad que las pequeñas.  Así, la automatización de una fábrica, o de toda una industria, brinda un modelo reducido de los cambios que deben darse en la sociedad a raíz de la tecnología eléctrica.

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